Para la asignatura, y para lo que no es la asignatura.

viernes, 30 de mayo de 2014

¿Existe una lucha legítima contra la academia?

El sentir la insurrección como deber propio de aquel alma privilegiada, capaz de ver los errores del poder impuesto, no es en absoluto algo nuevo: ya en Kant y su imperativo categórito se daba luz a un espacio en el que la ética universal surgida de la razón práctica individual se convertía en prevalente sobre el Estado injusto. No sé si quizá, a falta de acudir constantemente a las fuentes, la protesta se puede haber convertido más en una inercia no fundamentada que en un acto revolucionario y poiético. Al margen de tales consideraciones, merece sin duda la pena, después de visualizar este corto clip en el que Lacan otorga a la transferencia su lugar comunicativo superior al habla, echarle un ojo a este otro en el que se ven a partes iguales intentos de comunicación exitosos y fallidos e intentos de respeto exitosos y fallidos.

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