Para la asignatura, y para lo que no es la asignatura.

viernes, 8 de mayo de 2015

Algunos consejos para hacer un buen examen de Comunicación

  1. Tener presente que no es una asignatura difícil. Es difícil suspender la asignatura, y generalmente pasa o porque no se le ha prestado ninguna atención (es natural no darle importancia e incluso darle importancia negativa cuando alguien es "muy médico") o porque no se sabe redactar bien (en cuyo caso mal asunto eso de la Universidad).
  2. La memoria no es lo que se valora. No se trata de aprender tal cual definiciones o corrientes teóricas, aunque pueda parecerlo, para poder vomitarlas; se trata de discurrir, reflexionar, de entender lo fundamental de una teoría y exponerla. Se valora en mucho la capacidad de relación, por lo que hay que mantener la mente abierta a que estas puedan sugir, incluso, en el momento del mismo examen. Por ejemplo: es mucho mejor explicar poco y bien sobre la relación Ego-Superego relacionándola luego con el modo socialmente inconsciente que tiene la institución de reprimir a la población general que enumerar una detallada y compleja lista de definiciones de mecanismos de defensa. Lo que más se valora, diría, es la capacidad de "hacer tuyo lo ajeno", es decir, de demostrar, con algo de visión propia quizá, que sabes emplear o dirigir hacia algo una determinada teoría, la que sea.
  3. Tener cuidado con las palabras. El éxito o fracaso de un discurso teórico depende del lenguaje que esté usando y de cómo lo esté usando. Los elementos formantes de tal lenguaje deben por tanto emplearse con cuidado, definiéndolos si fuese necesario. Ejemplo: al igual que entendemos que "x" en matemáticas, a partir de cierto punto, deja de ser el signo de la multiplicación para ser una variable que hay que definir (o hallar), debemos entender que en comunicación, a partir de cierto punto, palabras como "vivencia", "empatía", "yo", "lenguaje", implican una profunidad lo suficientemente interesante como para que sea importante tenerla en cuenta.
  4. Mejor leer bien que leer mucho. Es relativamente cierto que supone mayor ventaja leer la obra de un autor que leer solo fragmentos suyos o solo textos de otros autores que hablan sobre él; sin embargo, es infinitamente preferible leer, por ejemplo, un solo capítulo de la lógica de Aristóteles y después sacarle todo el jugo posible (quién sabe si quizás Freud, o algún otro teórico de la psique o la comunicación, ha cometido errores lógicos en su formulación, y por tanto habría que invalidar de golpe toda la teoría...) que leer de pé a pá toda la obra del estagirita para después solo ser capaz de soltar "aquí dice esto, aquí dice lo otro"; no es recomendable que el examen parezca un mal manual de muchas cosas. Por otro lado, existe la buena divulgación, aunque de la mala ya sepamos. De hecho y por ejemplo, a veces se dice que es más útil leer sobre Lacan que a Lacan. Algunas obras o capítulos de obras de las que se puede sacar mucha "chicha" para el examen son eminentemente divulgativas (pasa con Watzslawick y su Sinsentido del Sentido).
  5. Tratar de pasarlo bien. Plantéate haciendo el examen de Comunicación: estás escribiendo sobre lo que has pensado sobre una parte no poco interesante del pensamiento. De alguna manera le estas explicando a alguien algo sobre un asunto no trivial, que puede ser desde cómo aprende, a cómo sufre, cómo dice lo que piensa o si acaso puede hacer tal cosa. Trata de verte más como comunicando una idea que como pasando una prueba.